miércoles, 24 de mayo de 2017


Salió en la primera mano. Se contempla el cuerpo juvenil del azar. Piensa en el mercado de la fortuna, pierde el censo y con frías meditaciones comienza la danza de la suerte. Despierta la codicia, él lo sabe, y quisiera redactar un tratado de la buena ventura. Escribió, al comienzo de su manuscrito: “Rogad al destino que la primera mano no deje a los inocentes trasquilados”
Su casa, repleta siempre de ansiosos por encontrar la buena estrella, lo perturbaban hasta el resentimiento. Enteco, el Sr. As, los miraba como si fueran monederos falsos.
A veces, le gustaba soñar con esa segunda mano, que tal vez, lo pueda sacar del futuro abismo que le espera.

lunes, 22 de mayo de 2017

Dialogo en el callejón del Triunfo


- El destino esta torvo
- Rumiante.
- La crin del día se ennegrece.
- La melancolía esta amarrada.
- Sí, todo es majada hipotética.
- El timón es un tedio. No te lleva a ningún lado. 
- Hay que quitarse la camisa y poner en la mesa esa letra de “todo esta bien”
- Los mapas cabecean, tienen sueño, ya no se haya frontera digna.
- Al fin de cuentas es mejor sentarse y hojear periódicos antiguos. 
- Para no llorar nuestras promesas.
- Uno se siente, y es natural, una boca más entre tantas otras.
- Se atisba el humo blanco de algunas ideas estáticas. Fértiles de pólvora y pena.
- ¿Qué se ha hecho Concha?
- Más pueblo. Ahora hace tortillas como para dejar su martirio.
- Me es difícil entender ese deseo de infortunio. Muere de Universo.
- No es la única. Mi madre, me sigue rondando mis órbitas.
- ¿Te habla?
- Nada.
- Así es de brutal la ausencia. 
- Es todo es tan efímero que no puedo ignorar este tórrido estado.
- Por fortuna la paz es inodora. 
- ¿Lo sabes o lo intuyes?
- Lo sueño, que es mejor.
- Descansa.

domingo, 21 de mayo de 2017

Intolerancia al calor


El calor es tan intenso que los leones están que echan agua por las fauces.


Fotografía. Fonte dos leões, Praça de Gomes Teixeira Porto, Portugal.

viernes, 19 de mayo de 2017

Pantomima


En la calle de la amargura algunos amigos duermen pero, los imaginarios, siempre están despiertos.

Fotografía: Rua de Santa Catarina, Porto, Portugal

miércoles, 17 de mayo de 2017

Tachito


Toda su vida fue un tache, desde la nacencia hasta la pubertad. Por fortuna, encontró la rotación del cuerpo y la mirada. De sus labios aparecieron frases temblorosas que nos hablan de esa otra realidad de las palabras. Las que tachonamos sin piedad. 

martes, 16 de mayo de 2017

Cuadragésima sexta columna


Algunas columnas se alinean formando balaustradas como si fueran flores de granadas disciplinadas.

Fotografía: Rua da Bolsa, Porto Portugal.


lunes, 15 de mayo de 2017

Felina terapia


Esta es la historia de otro gato, hermano por parte de gata del que sigue subido en la baranda desafiando cualquier palabra que lo persuada de no mirar al vacío. Este gato es distinto. Seguro de sí. Trasnochado, maullador grosero, pero de memoria ágil. Recordaba su primera vez. 
Al final del corredor, de una departamento de tres habitaciones, estaba tersa y lisa, como cama tendida con sábanas limpias, la arena. Subir, fue doloroso, pero consiguió evacuar sin problemas. Acto que repetía dos o tres veces al día. El alivio que le producía no se comparaba en nada a las correrías noctámbulas. 
Poco a poco dejó de salir, se pasaba todo el día observándose en en el espejo del vestidor. Pensé que estaba deprimido, así que lo llevé al veterinario sin resultados, él seguía frente al espejo día tras día.
El martes llegué temprano a casa y para mi sorpresa él no me sintió. Pensé lo peor. Me asomé al vestidor y ahí estaba gesticulando delante del espejo. Conmovido, se me ocurrió comprar un espejo y ponerlo delante de su arena. No saben lo cariñoso que esta conmigo, con decirles que estoy pensando llenar de espejos toda la casa a ver si el remedio me resulta a mi también.

domingo, 14 de mayo de 2017

Una pose equilibrada


El gato siempre desafía. En la barandilla, el equilibrio parece sencillo, inamovible, como si nunca el vértigo empujase a perder la pose.
Soy vahído.

Fotografía: Por la Rua dos Caldeireiros, Porto, Portugal.

sábado, 13 de mayo de 2017

Descarga


Llegó el son para que Basilio vacile, para que Margarita mueva el montuno. Y la cadencia de Arturo diga cosas que corran por el cuerpo, que la culebra suba. Que se mueva el mundo para que escuche como truena la columna de la razón al pasito.¡Oye! ya llegó. Te repito, Levántate de la pantalla y sácale el jugo sabrosón al fifi. La calle se puso hermosa al sonido del timbal. Descarga total. Esto es de oro. El metal y la madera. Que se mueve. Rico. Anda, cierra el pico y levanta el tarso, el carpo y el huesito, ese que tienes en medio de la sonrisa. Aprieta, no dejes espacio, “abarrocate” en el performance. Bien caliente como el chocolate. Rómpete que ya es hora. Castígalo. Castígala. No guardes la plata que la tumba no es ancha. Tómate esta medicina. Te lo digo, esto no es para siempre. 

Son las seis de la mañana. Duermen. Margarita abraza a Basilio en una suave respiración de maraca. Arturo los mira y calla.

viernes, 12 de mayo de 2017

Teatralidad


Cuando subió al tren pensó que el viaje previamente trazado sería memorable. Lo fue, pero no como Patricio Hernández Suarez hubiese querido. Un guardia se acercó y le entregó un papel con sellos oficiales. Se le avisaba que su presencia en los tribunales era necesaria y se le citaba para el 4 de junio. Tenía cuando menos una semana para seguir el viaje y volver a tiempo. Se sentía culpable, aunque no sabía porqué. Inquieto se sentó en el lugar de siempre, tercera fila, ventana derecha. Rodaba en la pendiente sin fondo de la incertidumbre. Hombre desdeñado, su consuelo era fingir. Amante del teatro, buscó en alguna escena conocida la solución a su problema. Pensó en Narciso y en los Empeños de una Casa, pero Yerma lo asaltaba, lo desbordaba y tuvo la certeza de su caída. Cinco días de pesadilla. 
Descarrilado entró al tribunal y cuál no sería su sorpresa: La imagen de Yerma se erguía en medio de la sala. Tal prodigio lo sumió en un océano de palabras. Con el estómago vacío, su amor propio lo sentenció a la pena máxima. Pagó la multa de tránsito y al salir trató de saldar la otra pena: la presencia de Yerma. Rebuscó en su memoria y encontró, no sin esfuerzo, la figura de Don Lacho, de Los Cuervos están de Luto, de Hugo Argüelles. Fue entonces que encontró sosiego.

jueves, 11 de mayo de 2017

Marcas


Tan individual, como ciudadano, hay una devoción por inscribir en el muro nuestra presencia, como queja o como súplica. La epidermis de la comunicación empezó con rostro semejante.

Fotografía: Rua Miguel Bombarda, Porto, Portugal.

miércoles, 10 de mayo de 2017

El niño que voló su serpiente


Cubierto de cosquillas en las orejas, un niño, muy temprano, cuando el cielo era brillante y largo, del zacatito que tenía en una caja de zapatos del número 38, una serpiente se desenrollaba como desperezándose de un sueño viscoso, decidió que había llegado el momento de volar su serpiente como lo hicieron sus antepasados. Con cuidado la limpió con una franela. La serpiente se retorcía y recomponía la figura. Parecía que le gustase esa limpieza a lo largo de su cuerpo. Le amarró una cuerda de algodón alrededor de lo que sería su pescuezo. En una serpiente todo es pescuezo, pensó. La serpiente, como si intuyera, se puso en posición de vuelo. No tuvo que correr para que la serpiente volara. No es un papalote, pensó. Dejando correr toda la cuerda la serpiente alcanzó las nubes más cercanas.
La gente comenzó a mirar al cielo y no faltó quién vaticinara el regreso de Quetzalcoatl, no acreditaban que la visión que tenían delante era solamente un niño volando su serpiente.

martes, 9 de mayo de 2017

Cuadragésima quinta columna


Algunas columnas se enroscan hasta convertirse en farol de la calle y oscuridad del estilo.


Fotografía: Rua Nova da Alfândega, Porto, Portugal.

lunes, 8 de mayo de 2017

El quemado sueño


La ciudad se incendió un día del mes de febrero y nunca más creció el deseo de fundar otra. Entre los escombros se juntaron los amantes de sus calles y su historia; decidieron quedarse a vivir entre el cascajo. Tienen años felices. Los niños juegan a ser bomberos y las niñas a ser doctoras. Todos tienen el cuerpo tiznado y la memoria viva. El cielo sepia y el amor se dan la mano entre esas nubes solidarias de agua y viento. Iguales los unos y los otros imaginan tener un sólo corazón y un sólo cuerpo.
Claro, tienen en común su primer sueño quemado.

domingo, 7 de mayo de 2017

Luz de domingo


No hay defensa ante la luz de los domingos. La Torre de los Clérigos se alza como si fuera un infinito pensamiento. Es sencillo hablar de buenos días.

Fotografía: Vista de la Torre de los Clérigos, Porto , Portugal.

viernes, 5 de mayo de 2017

Dos puertas


Jugar en la distancia tiñe de herrumbre las puertas y ventanas de la casa que nunca fue nuestra. El recuerdo toma la forma del hueco que nos queda para dejar las frases truncas y esos involuntarios movimientos del apego. Nocturno al sueño donde nuestro cuerpo huye de las sombras que nos quedan.
Con los pies clavados sabemos que el silbido del tren ya no existe y pensamos volver donde nunca estuvimos. Nos inquieta estar perdiendo el gusto por repetir los nombres de las calles. El quién vive se atora en la garganta cuando ya no existen las paredes.

Fotografía: Por las calles, Porto, Portugal

jueves, 4 de mayo de 2017

Envoltura


Envuelto en su cascarón, nadie le cree que sea modesto. Pedía y pedía.  Suelta por boca y nariz: órdenes, peticiones sin fin. Un día pidió papas y cebollas, porque quería una gran torta de huevo, ingenuos llevamos a su casa sacos de cebolla y papas, pero nunca llegó el huevo. Tenía labia, por eso lo tolerábamos aunque diera, cuando te invitaba, café rancio y galletitas duras. Entonces, ¿de dónde le venía la fama de modesto? Viene de antes, del tiempo de la escuela cuando sacó diez de calificación en todo, hasta en historia. Toda la colonia decía que iría ser el orgullo del vecindario. Él, rechazó los cumplidos y afirmaba que era sólo suerte de novato. Se casó con la chica mas admirada, bailaba que daba gusto verla, ahora sólo menea con una cucharita el café rancio y dispone en una charola de peltre, galletitas duras. 
No tiene hijos, tal vez por eso seguimos accediendo a sus petitorias. Aunque no le creamos su modestia, seguimos sentados a su mesa bebiendo ese café rancio y las duras galletitas que nunca acaban.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Portrait


Perder la cabeza no es tan catastrófico si tenemos la bipartición de la imagen como sustituto del retrato hablado.

Fotografía: por la rua de las Flores, Porto, Portugal.

lunes, 1 de mayo de 2017

Mayo


En el desmayo se observa su poderío y en la floración de la hoja única digna de poner en el interior del cuaderno. Algunas ideas se raspan sus rodillas y las mordeduras de los mosquitos nos distraen del marasmo. Mayo, poderoso en su su tallo, nos quita la sed y la ronquera de los meses idos.
La hierba crece y los cielos limpios ensayan su libreto.

domingo, 30 de abril de 2017

Cordelia de los Santos


Cordelia de los Santos nunca perdió el sentido recto de las cosas, aprendido durante generaciones, aún cuando perdió la cabeza varias veces. Una de ellas fue cuando su hijo mayor -tenía tres, una niña de cabellos castaños y otro niño de ojos grandes- le pidió permiso para ponerse una argolla en la boca. Fúrica, le negó tres veces el pedido. Paciente, el hijo mayor espero a ella volviese del trabajo para mostrarle su valentía. Su hermana de cabellos castaños lucía una redonda y brillante argolla en el labio superior. Cordelia de los Santos al mirarla dijo: ¡Pero que hermosa está mi niña! El hijo mayor al reclamarle el porqué ella sí y él no, Cordelia de los Santos con la sencillez de la rutina utilizada para estos casos, le contestó: ella es mujer y nosotras estamos acostumbradas a las perforaciones y tú estás alterando los terrenos.
El niño de los ojos negros sólo registraba la lección y guardaba en el bolsillos trasero de su pantalón el dibujo que se quería tatuar en el cuello.